La semana fue un poco jodida. Todos los días por la mañana temprano pinchazo de heparina (que no es muy agradable) y seguir con los medicamentos para calmar el dolor en los tiempos establecidos.
Los dolores que yo recuerdo fueron más de quemazón que empezaba en la zona del tendón rotuliano y bajaba hasta la zona de la espinilla... No entendía porque en esa zona me dolía... sobre todo cuando llevaba un rato de pie con las muletas... La movilidad era prácticamente nula, me prohibieron apoyar el pie al caminar, por lo que tenía que ser siempre con las muletas (tampoco lo intenté, porque seguro que el dolor sería insoportable teniendo todo tan reciente)
Durante todas las noches tienes que dormir con la pierna en alto para que se produzca la menor retención de liquido en el tobillo. La causa principal es sentarse con la pierna apoyada en el suelo durante mucho tiempo, pero no os preocupéis, volvéis a poner la pierna el lato durante un rato largo y la hinchazón se calma.
A medida que pasaban los días el vendaje perdía un poco su función de sujección, por lo que con ayuda de un familiar (enfermero) procedimos a quitarla y ponerla de nuevo. Este procedimiento lo llegamos a realizar tres veces durante esta semana, ya sea por perdida de sujección, como porque la escayola se me hincaba y era muy incómodo para dormir.

No hay comentarios:
Publicar un comentario